EL VUELO DEL ANGEL                                            volver a página principal

Creo que fue algo más que un simple juego. Lo acontecido ayer
domingo 12 en EDEN, fue identificado como el "Salto angelical". Para quienes no
sean versados en la hermenéutica, utilizaré la coloquial
expresión "...cuando la pelota queda colgada de la rama." Rama que
estaba a 12 metros de altura.
>
> Lo de angelical, refiere a que hemos estrenado pelota de volley
gracias a cuyo majestuoso donaire de vuelo y tersura superficial fue
calificada por alguna sabiduría mística como la bola angelical
(dando por tierra con las seculares discusiones bizantinas).
>
> Sucedió que culminando el entusiasmo volleyballudo, un tremendo
golpe elevó la estrenada pelota a una altura descomunal,
depositándose ésta en un tridente horquetado que, como mano cósmica
contuvo la tersa esfera.

> Como el lector apreciará, semejante desvío de trayectoria, sumó un
tanto a favor del equipo de este lado; el tanto nº 24. No sé si fue
por la situación apremiante en que devino el tanteador o por el
sobrenatural mensaje que el capricho de las voluntades energéticas
ponía ante nuestros maravillados ojos, pero todos corrimos al pie
del árbol, en busca de una respuesta divina, unos, y con la
intención de bajar la pelota, otros. Varios fueron los modos e
intentos de recuperar la estrenada. Pero, a cada acierto de golpe,
la tridígita garra aferraba con más fuerza el angelical globo;
tanto, que algunos creyero escuchar "el
> grito del ángel".
>
> La actividad ludicomística se prolongó tanto como un set, hasta
que el triunfo de las energías desde arriba desahuciaron los ánimos
de las ambiciones terrenales y se decidió inflar la otra pelota,
menos tersa, pero más al alcance de las competitivas ambiciones.
>
> Un rato después, terminado el partido, se volvió con renovado
ahínco y provocación a reclamar la vigencia de la legislación
Newtoniana. Esta vez, con descaro davidniano, se hurdió una especia
de onda de proyectil asido (aglo así como una botella plástica llena
de agua y atada al extramo de una soga) con la cual se pudo enlazar
la caprichosa garra, tirando de ella hasta obligarla a devolver el
tesoro angelicar.
>
> Una vez más, la pericia legislativa de Newton ratificó su
inexorable hegemonía y pudimos seguir disfrutando de nuestro
estreno, terso y angelical. Algunos quedaron deliberando acerca de
si "El Vuelo Angelicar" podría ser admitido como juego olimpico
nudista, tanto por la algarabía deportiva que convoca como por sus
connotaciones místicas.
> Prometemos repetirlo; no faltan habilidades para ello.
>
> Angelicalmente
> Hectornudo

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